¿Existe un programa en el Movimiento Espírita?
AME/JF
Érase una vez una venerable sociedad espiritista que celebró casi cien años desde su fundación con una animada solemnidad. Fueron convocados los descendientes de los fundadores, el presidente de la organización, el orador para la ocasión y casi toda la junta directiva. El orador pronunció su mensaje y los demás participantes tomaron la palabra, elogiando a la organización y a los trabajadores de ayer y de hoy. El mentor espiritual de la casa fue debidamente destacado con su presencia «invisible», pero atestiguada por el conocido médium psicográfico y adorada por todos. Por fin, llegó el momento tan esperado, la reunión de manjares variados, bien decorados e invitadores, al fin y al cabo, nadie es de hierro y, según un comentario general y eufórico libre de toda conciencia, con la aprobación del Evangelio, que, según algunos comensales, dio el ejemplo en el nuevo pasaje de la «Última Cena».
Fue en este momento de distensión y júbilo cuando algunos «impertinentes» plantearon la molesta pregunta: ¿por qué no invitaron al presidente de la Alianza Espírita Municipal de la localidad? Otro preguntó sorprendido: ¿qué son esas siglas AME? Un silencio mudo flotaba en el aire y, un poco resignados, sólo dos cohermanos se atrevieron a dar la explicación solicitada, y entonces alguien intentó cambiar el enfoque del tema. Todos volvieron alegremente a saborear los atractivos manjares.
Este caso, desgraciadamente real, demuestra el desconocimiento de la creciente jerarquía de las instituciones que representan el «Movimiento Federativo de la Doctrina Espírita» a nivel nacional, que comienza con la pequeña célula matriz que es el centro espírita, y llega hasta la Federación Espírita Brasileña (FEB), con sede en Brasilia (DF). Esta ignorancia es claramente demostrada por un número relativo de dirigentes espíritas.
De vez en cuando oímos la pertinaz alegación de que determinada institución no forma parte de la Alianza Espírita Municipal, o que sus dirigentes no la frecuentan, porque la AME interfiere en la conducción y dirección de los trabajos de sus miembros. Afortunadamente, tales comentarios no son tan frecuentes. Cualquiera que conozca los estatutos de las entidades federativas de cada estado tiene la oportunidad de comprobar que estas entidades son órganos eminentemente consultivos e informativos del Movimiento Espírita, con el objetivo de promover la unión de los espíritas y sus instituciones, trabajando por la unificación del Movimiento Espírita local y nacional, sin ninguna interferencia en la administración y gestión de los centros espíritas.
Para comprender mejor esta graduación sin jerarquías, basta con echar un vistazo a las propuestas de campaña elaboradas por la FEB. Cada lanzamiento de campaña comenzó primero en los centros espíritas. Son ideas que sus presidentes y trabajadores aportan al Consejo Espírita Municipal (CEM). A su vez, los miembros del CEM y de la AME pasan al Consejo Espírita Regional (CRE) que, a través de los presidentes de las AME, discute las innovaciones y sugerencias originadas en el día a día del núcleo simple que es el propio centro espírita en el Consejo Federativo de Minas Gerais (COFEMG), adscrito a la Unión Espírita de Minas Gerais (UEM). De la UEM, llega finalmente a la Federación Espírita Brasileña a través del Consejo Federativo Nacional (CFN) que, en diversas reuniones, dará la señal positiva para el inicio de campañas nacionales de carácter social y sugestivo, nada impositivas.
Recientemente, en la primera reunión de 2025 del Consejo Espírita Municipal de Juiz de Fora, celebrada el 9 de febrero, tuvimos un claro ejemplo de buena relación y plena libertad entre una asociación municipal, la CEM, y una asociación estatal, la UEM, con sede en Belo Horizonte. En aquella ocasión, la presidenta de la CEM, Scheila Mara Batista Pereira, invitó al presidente de la UEM, Alisson Pontes, a abrir el ciclo anual de conferencias de la CEM – Juiz de Fora y la región. En definitiva, el discurso del presidente de la UEM motivó a todos los presentes, que interactuaron y trajeron sus preguntas, que fueron bien respondidas por el conferenciante.
Alison, con su natural espontaneidad, relató casos pintorescos del querido médium Francisco Cândido Xavier, así como sus experiencias al frente de la UEM. Dejó claro que todos nosotros, en el Movimiento Espírita, somos una gran familia, unida por los lazos fraternales de afiliación al Creador de todas las cosas. Destacó que estaba allí como hermano interesado en ser representado por el corazón, que es el símbolo del amor tan propagado por Jesucristo. Destacó también que en nuestra Doctrina no hay jerarquía, sino organización. En respuesta a cuestiones consideradas polémicas, como la aceptación de que existen «varios espiritismos», atestó, con calma y reflexión, la existencia de una estructura monumental que sustenta la credibilidad de la Doctrina Espírita, que se apoya en los principios defendidos por Jesucristo y Allan Kardec. Cualquier cosa fuera de Jesús y Kardec no es Espiritismo.
En cuanto a la cuestión de que hay una proliferación de oradores espíritas que no están preparados para la tarea, y qué hacer con ellos, señaló que el gran error es centrarse en el orador y no en el contenido doctrinal de su conferencia. Dijo que el orador ideal es aquel que es recordado por lo que dijo sobre el contenido doctrinal evangélico y no sobre sí mismo o sobre ideas ajenas a la pureza doctrinal. Preguntado sobre la presión de las redes sociales y los audios y videos que circulan en internet con contenido denigrante y desinformativo sobre postulados doctrinales, enfatizó que nuestro foco está en la casa espírita. Es allí donde alineamos el contenido producido por estos posts y compartidos inapropiados.
Recordó la respuesta de Chico de que la desinformación se combate con información buena y correcta. Las instituciones espíritas deben mejorar su recepción y enseñar siempre los principios que orientan nuestra Doctrina. En respuesta a otra solicitud, dejó claro que el trabajo social es importante, pero la divulgación de la doctrina debe estar en el primer plano del trabajo de una casa espírita; al fin y al cabo, según él, «hay un océano de información para una gota de acción». En respuesta a la última pregunta sobre qué hacer con los comúnmente conocidos como «papa pases» que frecuentan las instituciones, concluyó diciendo que «comprender es amar», es decir, que debemos dejar la solución de este problema para el tiempo”.
En las palabras del presidente de la UEM, se vislumbra, sin duda, el sagrado objetivo de los órganos federativos que contribuyen significativamente a orientar el Movimiento Espírita Nacional hacia el puerto seguro de la información estructurada en el marco kardeciano, iluminado por el faro de alcance eterno del Evangelio de Cristo, nuestro Maestro y Señor.
Y, para concluir, debemos recordar la sabia recomendación del venerable Espíritu Bezerra de Menezes cuando afirma que
El servicio de la unificación en nuestras filas es urgente, pero no precipitado. Una afirmación parece destruir la otra. Pero no es así. Es urgente porque define el objetivo que todos debemos perseguir; pero no es precipitado, porque no nos corresponde violar ninguna conciencia.
El Dr. Bezerra de Menezes aclara aún más:
La unidad demuestra la excelencia de la calidad de la Doctrina Espírita en los corazones, pero la unificación preserva esa calidad, para que pase a la posteridad tal como la recibimos del ilustre codificador. En la unidad, somos felices. En la unificación, estamos garantizando la preservación del Movimiento Espírita.
(Mensaje recibido por el médium Francisco Cândido Xavier, en reunión de la Comunión Espírita Cristiana, el 20 de abril de 1963, en Uberaba, MG). Reformador, diciembre de 1975.
(Mensaje psicofónico recibido por el médium Divaldo Pereira Franco, en ocasión de la clausura del I Congreso Espírita del Estado de Río de Janeiro, en la mañana del 25/01/2004, en la sede de la Federación Espírita de Río de Janeiro, en Niterói, RJ). El 29 de diciembre de 2009.

