¿Hay que mover los brazos para pasar?
Daniel Salomão Silva
Recientemente hemos visto algunas discusiones en centros espíritas sobre la necesidad o no de mover los brazos durante la aplicación de los pases, o incluso de aplicarlos individualmente, dada la difusión de los pases colectivos en reuniones públicas. Al fin y al cabo, si todo parte del pensamiento y de la acción de los Espíritus, esas técnicas serían prescindibles. Para algunos, aunque estuvieran «permitidas», sólo tendrían un efecto psicológico, facilitando la «conducción» del pensamiento. Para otros, sin embargo, dada la importancia reservada por Kardec al magnetismo, la imposición de manos, o incluso los movimientos longitudinales, transversales y circulares, serían importantes. En este artículo analizamos brevemente estas posturas, invitando a ambas partes a una visión más completa y sin pretensiones.
El magnetismo animal, tal como fue bautizado por el médico Franz Anton Mesmer a mediados del siglo XVIII, consiste en la aplicación de la voluntad del magnetizador, a través del pensamiento, sobre el «paciente», favoreciendo su equilibrio y acelerando su curación natural.1 En un sentido más amplio, también se refiere a la conexión mente-mente entre individuos y, por tanto, a la posible influencia de uno sobre el otro. Para lograr el efecto deseado, reúne métodos que siguen presentes en el Movimiento Espiritista, pero otros que actualmente son bastante ajenos a nuestras prácticas, como el uso de varillas metálicas y bañeras o pilas de agua.2
Ya en nuestra obra básica, Kardec se refiere al magnetismo algunas veces, relacionándolo fuertemente con el Espiritismo, como en las referencias al sonambulismo3, a las convulsiones4, a la simpatía natural entre las personas5 y, en lo que nos interesa en este artículo, al alivio y a la curación. En este último caso, destacando que existen gradaciones en ese «poder» fluídico, los Espíritus señalan que «la fuerza magnética puede llegar a ese punto [curación por simple contacto] cuando está respaldada por la pureza de sentimientos y el deseo ardiente de hacer el bien, porque entonces los buenos Espíritus vendrán en su ayuda».6
También en la Revista Espírita, en diversos momentos, el codificador afirma expresamente la conexión entre Espiritismo y magnetismo, habiendo este último preparado «el camino para el Espiritismo», haciendo «imposible hablar de uno sin hablar del otro»7. Además, habiéndolo estudiado durante décadas, afirmó en 1858 que el tema «ya tiene entre nosotros cuerpos especiales justamente acreditados» y que «sería superfluo insistir en un tema tratado con talento y experiencia superiores»8. En este sentido, parece acoger favorablemente las conclusiones de sus estudiosos, aun reconociendo su diversidad. Manteniendo su interés por el magnetismo hasta el final de su vida, en su Catálogo racional de obras para fundar una biblioteca espírita, recomendó varios libros sobre el tema, del propio Mesmer y de otros, que describían diversas técnicas9. No sabemos con cuáles de ellos Kardec estaba de acuerdo o en desacuerdo.
Desarrollando el tema en El Génesis, donde entendemos que recoge sus reflexiones más maduras, Kardec reitera la imposición de manos y el «acto de la voluntad» como herramientas para la curación. Además, aunque admite que la acción magnética puede implicar o no la participación de los espíritus, sostiene que «el principio es siempre el mismo»10. En otras palabras, cuando se trata de médiuns curanderos, médiuns passistas y magnetizadores ordinarios (que no son necesariamente médiums ostensibles), los métodos de aplicación del pase no deberían diferir.
En un reciente artículo publicado por la Liga de Investigadores del Espiritismo (LIHPE), que analiza pasajes excluidos por Kardec de la segunda edición de El Evangelio según el Espiritismo, podemos ver que el codificador ya avalaba la imposición de manos como mecanismo de curación y alivio, pero destacaba que eso también sería posible por la sola acción de la voluntad 11. Es interesante que, salvo mejor juicio, en el único uso de la palabra «pase» en sus obras espíritas, Kardec nos presenta un caso en que la cura no la requería.12
En cualquier caso, justificados por la importancia que el codificador daba al magnetismo, importantes espiritistas brasileños profundizaron en los métodos de Mesmer y sus seguidores, popularizando sus técnicas en nuestro Movimiento Espírita. Autores como Jacob Melo13 y Wenefledo de Toledo14 son citados con frecuencia, pero nos parece que Michaelus [Miguel Timponi] es el autor de la obra espírita más completa e influyente sobre el tema, el clásico Magnetismo Espiritual15. En el libro, además de una historia del tema, reúne descripciones detalladas de movimientos, distancias y velocidades para aplicar pases, entendiéndolos como fundamentales para la práctica, aunque reconoce el pensamiento y la voluntad como motores principales e indispensables. Pases longitudinales, transversales, dispersivos, circulares y sopladores, entre otros, tienen sus efectos bien descritos en el libro, y aún están presentes en los centros espíritas. Para estos autores, más allá del pensamiento, estos movimientos tienen efectos específicos sobre quienes reciben el pase. Sin embargo, hemos identificado una cierta minimización de su importancia en textos de renombre más recientes.
En un trabajo de 1996 del Proyecto Manoel Ph. de Miranda, las recomendaciones parecen tender a una simplificación de las prácticas, es decir, a una minimización de los movimientos. Sólo merece destacarse la aplicación del pase «de arriba abajo», de forma rítmica y cíclica. Aunque respetan otras técnicas, «disponibles en libros especializados en magnetismo», y reconocen su validez, los autores no se preocupan por ellas, ni recomiendan «innumerables y exageradas variaciones», ya que podrían desconcertar al público.16
Sin embargo, en una obra más reciente, los mismos autores reúnen diversos relatos mediúmnicos sobre el uso de técnicas de movimiento entre los propios desencarnados. Entre los recortes de los Espíritus André Luiz y Manoel Ph. de Miranda, destacan los «pases circulares», la «imposición de manos» y los «pases longitudinales»17. Para ellos, estos últimos «deben ser favorecidos por los terapeutas espirituales encarnados»18. Sin embargo, reconocen que Kardec no propuso «formas y maneras de aplicar los pases» y, una vez más, parecen minimizar su importancia en relación con la «postura mental» adecuada.
Indicando una mayor simplificación de las técnicas, un libro publicado por la FEB en 2012 recomienda «imponer las manos y donar las energías magnético-espirituales sin mucho movimiento», sin «gesticulación violenta» ni «recursos espectaculares»19. En la misma dirección, en un folleto publicado en 2017, la UEM afirma que «no existen técnicas (modos, formas, procedimientos) para aplicar el pase», porque «el pensamiento, la voluntad y los buenos sentimientos lo son todo», basándose en trabajos de los Espíritus Emmanuel y André Luiz. Además, los autores del cuaderno entienden que los relatos de Espíritus utilizando estas técnicas, como señalamos anteriormente, no justifican su adopción por los encarnados.20
En este sentido, encontramos un buen argumento basado en El Libro de los Médiums: «Si magnetizáis con el propósito de curar, por ejemplo, e invocáis a un Espíritu bueno que se interese por vosotros y por vuestro paciente, él aumenta vuestra fuerza y voluntad, dirige vuestro fluido y le da las cualidades necesarias» [énfasis añadido]21. Como también concuerda Herculano Pires, que defiende la imposición de manos como única herramienta, la dirección y la eficacia del pase no dependen de nuestros movimientos, sino de los Espíritus: “los desarrolladores y divulgadores de técnicas de pase no saben lo que hacen. La técnica del pase no nos pertenece”.22
Vale la pena señalar que algunas personas han recurrido a Jesús para justificar la exclusividad de la imposición de manos (Lc 13:13) o del pensamiento (Mt 8:13, 9:6, etc.) como técnicas de curación. Sin embargo, olvidan que el Maestro también tocaba a veces (Mc 1,41; Mt 8,15; Lc 22,51 etc.) e incluso aplicaba barro con saliva a los ojos de un ciego para curarlo (Jn 9,6)23, lo que pone de relieve la diversidad de sus métodos.
En resumen,
1.De Mesmer a Kardec, pasando por las obras más recientes, todos los autores coinciden en que el pensamiento (o la voluntad, o el sentimiento) es esencial en la aplicación del pase;
2.Incluso hay argumentos para afirmar que el pensamiento basta por sí solo, lo que hace plausible la práctica de pases colectivos. En este caso, junto con la voluntad de los aplicadores (o incluso sin ella), los propios Espíritus dirigen los fluidos de la forma más adecuada;
3. Sin embargo, hay argumentos que justifican que el movimiento de los brazos también es fundamental para la calidad del pase, basándose en un gran corpus de registros y prácticas. Entre estos polos, están los que defienden sólo la imposición de manos y los que rechazan imprecisamente la «exageración» (¿qué sería exageración, qué no?).
En conclusión, creemos que el Movimiento Espírita puede aceptar esta diversidad de posiciones sin poner en peligro sus fundamentos. Como movimiento progresista, la Doctrina Espírita puede orientarnos hacia una posición más precisa en el futuro. Sin embargo, creemos que sólo el estudio y la reflexión constantes pueden darnos confianza en la elección de nuestros métodos. Posiciones como «siempre lo he hecho así», «me enseñaron así» o «los Espíritus me intuyen así» no son suficientes.
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1 FIGUEIREDO, Paulo H. Mesmer: la ciencia negada del magnetismo animal. 4, ed., São Paulo: MAAT, 2017, p. 34, 43.
2 FIGUEIREDO, Paulo H. Mesmer: la ciencia negada del magnetismo animal. 4, ed., São Paulo: MAAT, 2017, p. 101, 394, 399 y 564.
3 KARDEC, Allan. El libro de los espíritus. Río de Janeiro: FEB, 2010, introducción, XVI.
4 Idem, q. 481 a 483.
5 Idem, q. 388.
6 Idem, q. 556 (cf. q 424 y 555).
7 KARDEC, Allan. Revista Espírita: Revista de Estudios Psicológicos, Año I, 1858 (Marzo). Catanduva, SP: Edicel, 2016. p. 116 (cf. Oct/58, Sep/65, Nov/67 etc.).
8 Idem
9 KARDEC, Allan. Catálogo racional de obras para fundar una biblioteca espírita. Sitio web de Kardecpédia, Curitiba, 2025. Disponible en: https://kardecpedia.com/roteiro-de-estudos/904/catalogo-racional-de-obras-para-se-fundar-uma-biblioteca-espirita/6872/iii-obras-realizadas-fora-do-espiritismo/magnetismo. Consultado el: 23 de mayo de 2025.
10 KARDEC, Allan. Génesis, milagros y predicciones según el Espiritismo. Rio de Janeiro: FEB, 2009, c. 14, i. 31 a 33.
11 FARIAS, Luciana; CHIBENI, Sílvio. La mediumnidad curativa en La Imitación del Evangelio según el Espiritismo. En: MILANI, Marco; ORLANDO, Aparecido J. (eds.). 160 años del Evangelio según el Espiritismo. São Paulo: CCDPE-ECM, 2024, p. 67 a 94.
12 KARDEC, Allan. Revista Espírita: revista de estudios psicológicos, año X, 1867 (noviembre). Catanduva, SP: Edicel, 2018, p. 395.
13 MELO, Jacob. El pase: su estudio, sus técnicas, su práctica. Rio de Janeiro: FEB, 1992.
14 TOLEDO, Wenefledo de. Pases y curas espirituales. São Paulo: Pensamento, 1964.
15 MICHAELUS [TIMPONI, Miguel]. Magnetismo espiritual. Rio de Janeiro: FEB, 1952.
16 FRANCO, Divaldo P; et al. Terapia por pases. 10. ed., Salvador: LEAL, 2022, p. 87 y 124.
17 FRANCO, Divaldo P; et al. Pases: aprendiendo de los Espíritus. 3. ed., Salvador: LEAL, 2017, p. 53, 56, 58, 63, 66 a 70, 79, 84 a 92.
18 Idem, p. 58.
19 MOURA, Marta A. (coord.) O atendimento espiritual pelo passe. Brasília: FEB, 2022, p. 124.
20 UNIÓN ESPÍRITA MINEIRA. El Magnetismo y el Pase Espírita. Belo Horizonte: UEM, 2017, p. 10 y 11. Disponible en: https://uemmg.org.br/noticias/uniao-lanca-apostila-o-magnetismo-e-o-passe-espirita/. Consultado el: 23 de mayo de 2025.
21 KARDEC, Allan. El libro de los médiums. Rio de Janeiro: FEB, 2008, 2. p., c. 14, i. 176.
22 PIRES, J. Herculano. La obsesión, el pase, el adoctrinamiento. 10. ed., São Paulo: Paideia, 2009, p. 53.
23 KARDEC, Allan. Génesis, milagros y predicciones según el Espiritismo. Rio de Janeiro: FEB, 2009, c. 15, i. 25.

